Un accidente en carretera, en un taller o incluso en la vía pública puede bloquear a cualquiera, pero los primeros segundos importan. La primera medida a adoptar ante un accidentado es proteger la zona y protegerse uno mismo antes de acercarse, siguiendo después la conducta PAS: proteger, avisar y socorrer. Aquí explico cómo actuar en España, qué decir al 112, cuándo mover a la persona y qué errores pueden empeorar la situación.
La actuación correcta empieza por asegurar la escena
- Proteger el lugar evita que aparezcan nuevos heridos.
- Llamar al 112 permite activar asistencia sanitaria, bomberos o policía.
- No mover al accidentado salvo que exista un peligro inmediato.
- Comprobar la respiración es prioritario después de pedir ayuda.
- La baliza V16 conectada es el sistema reglamentario de señalización para vehículos en España desde 2026.

La respuesta corta es proteger antes de socorrer
Cuando llego a un accidente, mi primera preocupación no es tocar al herido, sino comprobar si el entorno sigue siendo peligroso. Un vehículo que circula cerca, un incendio, combustible derramado, cables eléctricos o una calzada sin visibilidad pueden convertir a quien ayuda en la siguiente víctima.
La conducta PAS resume bien el orden de actuación. Primero se protege la escena, después se avisa a los servicios de emergencia y solo entonces se presta ayuda dentro de los conocimientos disponibles. No es una fórmula burocrática: seguir ese orden reduce el riesgo y permite que la asistencia llegue con información útil.
Cómo protegerse en un accidente de tráfico
- Detén el vehículo en un lugar seguro, sin bloquear el acceso de ambulancias.
- Activa las luces de emergencia y ponte el chaleco reflectante antes de salir del coche.
- Utiliza la baliza V16 conectada desde el interior del vehículo cuando sea posible.
- Aléjate de la calzada y pide a otros testigos que mantengan la distancia.
- No te acerques si hay humo intenso, fuego, riesgo de explosión o cables caídos.
En 2026, los triángulos de emergencia ya no son la opción general para señalizar un vehículo inmovilizado en España. La V16 conectada permite advertir de la incidencia sin obligar al conductor a caminar por una vía peligrosa, algo especialmente importante en autovías y carreteras con poca visibilidad.
Qué información debe recibir el 112
Una llamada rápida y ordenada ayuda más que una descripción llena de nervios. En España, el número de emergencias es el 112. Si hay varias personas presentes, yo asignaría la llamada a alguien concreto y pediría a otra persona que señalice la zona.
Al operador hay que indicarle la ubicación exacta, el sentido de la marcha, el punto kilométrico o una referencia visible. También conviene explicar cuántos vehículos están implicados, cuántas personas pueden estar heridas, si alguien está atrapado y si existe fuego, humo, tráfico peligroso o mercancías derramadas.
Una llamada útil paso a paso
- Indica dónde ha ocurrido el accidente y cómo acceder al lugar.
- Describe el estado aparente de los heridos, sin hacer diagnósticos.
- Comunica si una persona no responde o no respira con normalidad.
- Explica los riesgos añadidos, como gasolina, incendio o circulación rápida.
- Responde a las preguntas del operador y no cuelgues hasta que te lo indiquen.
El teléfono en altavoz resulta práctico porque permite mantener las manos libres. Además, el personal del 112 puede guiar la comprobación de la respiración o las compresiones torácicas mientras llegan los sanitarios. Si la llamada se corta, vuelve a intentarlo y, si puedes, envía a alguien a recibir a la ambulancia.
Cómo valorar al accidentado sin empeorar sus lesiones
Una vez que el lugar es razonablemente seguro y la ayuda está avisada, me acerco hablando con calma. Pregunto si me oye y observo si responde. La ausencia de respuesta exige comprobar la respiración, pero sin sacudir con fuerza ni mover innecesariamente el cuello.
Si no respira con normalidad, respira de forma agónica o tienes dudas, hay que informar de inmediato al 112 y comenzar la reanimación siguiendo sus instrucciones. En una persona adulta, las compresiones se realizan en el centro del pecho, a un ritmo aproximado de 100 a 120 por minuto y con una profundidad de unos 5 a 6 centímetros, si quien ayuda sabe realizarlas y puede hacerlo con seguridad.
Si respira y permanece inconsciente
La situación cambia si la persona está inconsciente pero respira con normalidad. En un accidente de tráfico puede existir una lesión cervical o vertebral, por lo que conviene mantenerla inmóvil y vigilar continuamente la respiración mientras llegan los profesionales.
Si vomita, la vía aérea queda obstruida o existe un peligro inmediato, puede ser necesario girarla con cuidado para evitar que se asfixie. Si hay más de un testigo, una persona debe sujetar la cabeza y el cuello mientras otra coordina el movimiento. El objetivo no es colocarla perfectamente, sino mantenerla con vida y apartarla de un riesgo real.
Qué hacer ante una hemorragia visible
Una hemorragia abundante requiere presión directa sobre la herida con una gasa, prenda limpia o material disponible. Mantengo la presión de forma continua y añado más material encima si se empapa, en lugar de retirar la primera capa. Si hay un objeto clavado, no lo extraigo; presiono alrededor y espero instrucciones del 112.
Cuándo se puede mover a una persona herida
La regla general es clara: no se mueve a un accidentado salvo que permanecer allí sea más peligroso. Sacarlo de un coche sin necesidad puede agravar una lesión de columna, una fractura o una hemorragia interna. La prisa mal dirigida suele causar más problemas que la espera vigilada.
Hay excepciones importantes. Puede ser necesario evacuar a la persona si el vehículo arde, hay riesgo de explosión, el tráfico amenaza con atropellarla o la zona va a inundarse. Incluso entonces, intento moverla lo mínimo posible y pido al 112 que me indique cómo hacerlo.
Situaciones habituales en carretera
- Motociclista con casco: no se lo quites, excepto si no respira y es imprescindible abrir la vía aérea.
- Persona atrapada: no tires de ella ni intentes desmontar el vehículo; espera a bomberos.
- Herido que camina: llévalo a una zona segura, lejos del tráfico, y controla si aparecen mareos o pérdida de conciencia.
- Vehículo eléctrico: evita tocar cables dañados o componentes de alta tensión y comunica el tipo de vehículo al 112.
En mi opinión, el error más frecuente es confundir “ayudar” con “sacar a la persona cuanto antes”. En muchos siniestros, la mejor ayuda inicial consiste en evitar otro impacto, mantener la calma y vigilar al herido hasta que llegue el equipo adecuado.
Errores que conviene evitar en los primeros minutos
No se debe ofrecer comida, bebida, medicamentos ni alcohol. Tampoco conviene limpiar heridas profundas, recolocar huesos, retirar objetos clavados o intentar que el accidentado se ponga de pie para comprobar si puede andar.
Otro fallo común es rodear a la víctima con demasiadas personas. El herido necesita aire, espacio y una voz que le explique lo que está ocurriendo. Apartar a los curiosos permite que quien llama al 112 escuche las instrucciones y facilita el trabajo posterior de los sanitarios.
También evitaría prometer que todo va bien. Es mejor decir “la ayuda está en camino”, mantener contacto verbal y preguntar por posibles alergias, dolor o dificultad para respirar, sin convertir la conversación en un interrogatorio.
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La protección también incluye la salud del ayudante
Si tienes guantes desechables, úsalos para reducir el contacto con sangre y otros fluidos. Si no dispones de ellos, utiliza una bolsa limpia como barrera y lávate las manos después. No merece la pena exponerse a un riesgo biológico por intentar actuar con medios improvisados.
La preparación que realmente marca la diferencia
Un botiquín básico, una linterna, un chaleco reflectante y una baliza V16 conectada pueden resolver problemas prácticos antes de que llegue la asistencia. Aun así, ningún accesorio sustituye a una formación elemental en primeros auxilios, especialmente para conductores que recorren muchos kilómetros.
Yo recomiendo aprender al menos a reconocer una parada cardiorrespiratoria, controlar una hemorragia y utilizar un desfibrilador externo automático. Estos equipos analizan el ritmo cardíaco y proporcionan instrucciones de voz, por lo que pueden ser útiles incluso para una persona sin experiencia, siempre siguiendo sus indicaciones.
La idea esencial es sencilla y fácil de recordar. Primero seguridad, después 112 y luego asistencia dentro de lo que se sabe hacer. Actuar con método, sin mover de más al herido y sin ponerse en peligro puede ser mucho más decisivo que realizar maniobras improvisadas.
La calma también forma parte de los primeros auxilios
Ante un accidente, no se espera que un testigo sustituya a un sanitario. Sí se espera que evite nuevos riesgos, comunique bien la situación y acompañe al herido hasta que llegue ayuda profesional.
Si solo recuerdas una secuencia, conserva esta: proteger, avisar y socorrer. En carretera, esa decisión inicial puede mantener abierta la vía de emergencia, impedir otro atropello y dar al accidentado las mejores posibilidades mientras llegan los servicios especializados.