Una escudería puede tener un nombre atractivo, un pasado campeón y aun así necesitar tiempo para volver a ser competitiva. Alpine F1 afronta en 2026 una etapa decisiva, marcada por el monoplaza A526, el cambio a motores Mercedes y una pareja de pilotos formada por Pierre Gasly y Franco Colapinto. Aquí analizo su historia, su situación actual, sus fortalezas y los aspectos que todavía debe mejorar para avanzar en la parrilla.
Las claves para entender el momento actual de Alpine
- Alpine compite con el A526, diseñado para la nueva era técnica de la Fórmula 1.
- La alineación de 2026 está formada por Pierre Gasly y Franco Colapinto.
- El equipo dejó atrás los motores Renault y utiliza unidades de potencia Mercedes.
- En la clasificación consultada de 2026, Alpine ocupa la sexta posición con 61 puntos.
- Su objetivo razonable es consolidarse en la zona media antes de pensar en luchar por victorias.

Qué es Alpine y de dónde viene su lugar en la Fórmula 1
Alpine es la marca deportiva del Grupo Renault y compite en el campeonato mundial como heredera directa de la estructura de Renault F1. El nombre actual apareció en 2021, pero la base británica de Enstone acumula décadas de experiencia y ha competido anteriormente como Benetton, Renault y Lotus.
La sede de Enstone, situada en Oxfordshire, Reino Unido, no es un simple centro administrativo. Allí se desarrolla y construye el chasis del monoplaza, mientras que la organización conserva una herencia de siete campeonatos mundiales logrados bajo distintas denominaciones. Los títulos de Fernando Alonso en 2005 y 2006 forman parte de ese legado y explican por qué las expectativas sobre el equipo suelen ser más altas que las de una escudería joven.Una marca francesa con una base británica
La identidad de Alpine combina la imagen de un fabricante francés de deportivos con la ingeniería británica de competición. Esa mezcla puede ser una ventaja porque reúne conocimiento técnico, tradición y capacidad industrial, aunque también exige una dirección estable. En los últimos años, los cambios de pilotos y responsables han dificultado la creación de un proyecto continuo.
Desde mi punto de vista, el mayor error sería juzgar al equipo solo por el color de su coche o por el prestigio de Renault. En Fórmula 1, la continuidad del desarrollo pesa tanto como el talento de los pilotos. Un buen nombre no compensa un túnel de viento mal aprovechado, decisiones tardías o una evolución técnica irregular.
Quiénes son sus pilotos en 2026 y qué aporta cada uno
| Piloto | Perfil | Su principal aportación |
|---|---|---|
| Pierre Gasly | Experiencia y una victoria en Fórmula 1 | Referencia técnica y capacidad para aprovechar oportunidades |
| Franco Colapinto | Juventud y margen de crecimiento | Velocidad, adaptación y proyección a medio plazo |
Pierre Gasly como líder del garaje
Gasly llegó a Alpine en 2023 después de pasar por Toro Rosso y AlphaTauri, donde consiguió su primera victoria en Monza en 2020. Su experiencia resulta especialmente valiosa cuando el coche no permite luchar regularmente por el podio, porque sabe leer carreras complicadas y convertir una oportunidad estratégica en una buena posición.El francés también aporta una referencia clara para medir el rendimiento del A526. Si Gasly termina de forma constante cerca de los puntos, el problema puede estar en el potencial global del coche. Si la diferencia con su compañero aumenta demasiado, Alpine tendrá que revisar tanto la preparación del piloto como la facilidad de conducción del monoplaza.
Colapinto busca estabilidad y resultados
Franco Colapinto, piloto argentino, se incorporó a la estructura titular de Alpine durante 2025 y continúa en 2026. Su llegada despertó mucho interés en España y Latinoamérica, pero el salto a un equipo de Fórmula 1 exige algo más que velocidad a una vuelta. La prioridad para él es ofrecer regularidad en clasificación y carrera, además de reducir errores en momentos de presión.
Yo no mediría su temporada únicamente por la comparación directa con Gasly. Un piloto joven necesita tiempo para entender el comportamiento de los neumáticos, el trabajo con los ingenieros y las exigencias de una temporada de 24 carreras. Aun así, los datos de carrera y la distancia entre ambos serán determinantes para valorar su continuidad.
El A526 y el cambio de motor que marca una nueva etapa
El monoplaza de 2026 recibe el nombre de A526 y nace con el reglamento técnico renovado de la Fórmula 1. Alpine decidió concentrar buena parte de sus recursos en este cambio, una estrategia que dejó al coche de 2025 con pocas posibilidades de evolucionar durante la segunda mitad de aquella temporada.
La novedad más importante es el abandono de las unidades de potencia Renault en favor de Mercedes. El cambio incluye el suministro del motor y, según la información del equipo, también una relación técnica con la caja de cambios. Contar con un propulsor competitivo puede mejorar la velocidad punta y la fiabilidad, pero no transforma automáticamente a una escudería cliente en candidata al título.
Qué puede ganar Alpine con Mercedes
- Fiabilidad: menos problemas mecánicos permiten aprovechar más domingos de carrera.
- Integración: el equipo puede dedicar más recursos al chasis y a la aerodinámica.
- Rendimiento: una unidad de potencia fuerte ayuda en circuitos con largas rectas.
- Comparación: Alpine podrá medir mejor su rendimiento frente a otros equipos que utilizan la misma tecnología.
El compromiso está en el empaquetado. Un motor distinto obliga a rediseñar zonas internas del coche, refrigeración, distribución de pesos y sistemas electrónicos. Por eso, el primer año de una colaboración nueva puede incluir avances visibles y también problemas de adaptación que no siempre se reflejan en una sola carrera.
Qué rendimiento puede esperarse de Alpine en 2026
La clasificación consultada de 2026 sitúa a Alpine en la sexta plaza con 61 puntos, por delante de Haas, Audi, Williams, Aston Martin y Cadillac. Según la clasificación oficial de Fórmula 1, el equipo está lejos de Mercedes, Ferrari y McLaren, pero ha dejado atrás el último puesto que ocupó en 2025 con solo 22 puntos.
La comparación entre ambas temporadas es útil, aunque no suficiente. El resultado actual muestra una recuperación, pero todavía no convierte al equipo en un aspirante habitual al podio. La lectura más realista es que Alpine compite por ser una escudería sólida de la zona media, capaz de puntuar cuando la estrategia, la meteorología o el desgaste de neumáticos abren una oportunidad.Lee también: Fernando Alonso ante la gran prueba de Aston Martin
Los indicadores que realmente conviene observar
Yo prestaría atención a cuatro señales. La primera es la distancia de Gasly y Colapinto respecto a sus rivales directos en clasificación. La segunda es la capacidad de mantener el ritmo durante tandas largas, porque un coche rápido a una vuelta puede degradar demasiado los neumáticos en carrera.
La tercera señal es la respuesta a las mejoras aerodinámicas. Si cada actualización funciona solo en un circuito concreto, el problema puede estar en la comprensión del coche. La cuarta es la regularidad del equipo operativo, desde las paradas en boxes hasta las decisiones estratégicas.
Qué debe mejorar para acercarse a los equipos punteros
El primer reto es construir una plataforma aerodinámica más estable. En términos sencillos, el piloto debe poder frenar, girar y acelerar con un comportamiento predecible. Cuando el coche cambia demasiado entre una curva rápida y una lenta, resulta difícil encontrar una configuración eficaz y los pilotos pierden confianza.
El segundo punto es la gestión de neumáticos. Alpine puede tener ritmo suficiente para entrar en los puntos, pero una estrategia mal calculada o una degradación excesiva arruinan el resultado. En mi experiencia siguiendo la competición, la diferencia entre terminar octavo y decimocuarto suele estar en unas pocas vueltas gestionadas mejor, no necesariamente en disponer de un motor mucho más potente.
También será importante que Enstone mantenga una dirección técnica estable. David Sánchez ocupa el puesto de responsable técnico, mientras que Flavio Briatore ejerce como asesor ejecutivo y Steve Nielsen como director general. Esta estructura puede aportar experiencia, pero necesita objetivos claros y una comunicación interna que no cambie con cada resultado negativo.
Por último, Alpine debe cuidar el equilibrio entre rendimiento inmediato y proyecto futuro. Buscar puntos en cada carrera es necesario para subir en el campeonato, pero sacrificar toda la evolución del próximo coche puede devolver al equipo al mismo problema. La planificación de las actualizaciones será tan importante como su eficacia.
Por qué el equipo sigue siendo relevante para los aficionados españoles
Para el público español, Alpine conserva un vínculo evidente con la época de Fernando Alonso en Renault. Los títulos de 2005 y 2006 todavía forman parte de la memoria reciente de la Fórmula 1 y ayudan a entender por qué muchos aficionados siguen observando la evolución de la estructura de Enstone.
La relación no significa que el equipo actual pueda repetir de inmediato aquel éxito. El campeonato es más competitivo, los presupuestos están regulados y los fabricantes cuentan con programas técnicos muy sofisticados. Aun así, el proyecto ofrece un punto interesante para seguir la competición porque reúne una marca deportiva reconocible, una nueva tecnología Mercedes y dos pilotos con perfiles muy diferentes.
Si el A526 mejora en ritmo y consistencia, Alpine puede convertirse en uno de los equipos más incómodos de la zona media. Esa clase de progreso, aunque no produzca victorias inmediatas, suele ser el paso que separa a una escudería con potencial de otra que vive reaccionando a los problemas.
La señal que confirmará si Alpine ha dado un paso adelante
La mejor forma de valorar al equipo no es esperar una victoria aislada, sino comprobar si Gasly y Colapinto pueden terminar con frecuencia entre los diez primeros sin depender siempre de abandonos ajenos. La regularidad de los puntos será una medida más fiable que un resultado excepcional en una carrera atípica.
Alpine ha cambiado de motor, ha estrenado coche y compite bajo un reglamento nuevo. El proyecto todavía necesita madurar, pero la recuperación respecto a 2025 es visible. Mi conclusión es prudente: hay motivos para seguirlo con interés, aunque el verdadero salto de calidad solo llegará cuando el equipo convierta su potencial técnico en rendimiento constante durante toda la temporada.