La presencia de Max Verstappen en Nürburgring tiene dos capítulos muy distintos: su segundo puesto en el Gran Premio de Eifel de 2020 y su posterior salto a las carreras de resistencia en la Nordschleife. Aquí repaso sus resultados, los coches utilizados, la diferencia entre ambos trazados y lo que realmente demostró en sus participaciones de 2025 y 2026.
La trayectoria de Verstappen en Nürburgring se entiende en cuatro datos
- 2020: terminó segundo en el Gran Premio de Eifel de Fórmula 1.
- 2025: ganó su primera carrera GT3 en la Nordschleife con un Ferrari 296 GT3.
- 2026: venció en pista en la NLS2, pero fue descalificado por utilizar un juego de neumáticos adicional.
- 24 Horas de Nürburgring: lideró con claridad en su debut, aunque un fallo en el eje de transmisión acabó con sus opciones de victoria.
- Conclusión: su velocidad quedó demostrada, pero la resistencia exige mucho más que ritmo a una vuelta.

Qué significa realmente la presencia de Verstappen en Nürburgring
Cuando se habla de Max Verstappen en Nürburgring, conviene distinguir entre el circuito moderno de Gran Premio y la legendaria Nordschleife. No son el mismo trazado ni plantean el mismo tipo de competición, aunque ambos formen parte del complejo alemán.
La pista de Gran Premio mide aproximadamente 5,1 kilómetros y fue la utilizada por la Fórmula 1 en 2020. La Nordschleife, en cambio, supera los 20 kilómetros, tiene cambios de rasante constantes, zonas estrechas y una enorme variedad de curvas. En las 24 Horas se combina con parte del circuito moderno para crear un recorrido de unos 25 kilómetros.
Mi lectura es clara: el interés actual no se debe únicamente a que un campeón de Fórmula 1 conduzca allí. Verstappen está explorando una disciplina en la que cuentan tanto la velocidad como la gestión del tráfico, los neumáticos, el clima, los relevos y la fiabilidad mecánica.
Su actuación en el Gran Premio de Eifel de 2020
La única carrera de Fórmula 1 disputada por Verstappen en Nürburgring fue el Gran Premio de Eifel de 2020. El neerlandés salió desde la tercera posición con Red Bull Racing y terminó segundo, por detrás de Lewis Hamilton y por delante de Daniel Ricciardo.
Además, marcó la vuelta rápida en 1:28.139 durante el último giro. La FIA confirmó aquel resultado en unas condiciones complicadas, con temperaturas bajas y poca actividad previa en pista. El fin de semana estuvo condicionado por la meteorología, hasta el punto de que se cancelaron las sesiones de entrenamientos libres.
Ese resultado fue importante porque mostró una de sus virtudes más conocidas: adaptarse rápidamente cuando el piloto tiene poca información y el coche cambia de comportamiento. Aun así, no debe confundirse con una victoria en la Nordschleife, ya que Verstappen compitió entonces en el trazado de Gran Premio.
| Dato | Resultado de Verstappen |
|---|---|
| Evento | Gran Premio de Eifel 2020 |
| Salida | Tercera posición |
| Resultado final | Segundo puesto |
| Vuelta rápida | 1:28.139 |
| Coche | Red Bull Racing Honda |
El salto a la Nordschleife con un GT3
El cambio más llamativo llegó en 2025. Verstappen comenzó con rodaje privado en un Ferrari 296 GT3, incluso utilizando el seudónimo Franz Hermann para evitar parte de la atención mediática. Antes de competir con un GT3, necesitaba acumular experiencia y cumplir los requisitos específicos para obtener la licencia de la Nordschleife.
En una de sus primeras carreras oficiales utilizó un Porsche 718 Cayman GT4 RS Clubsport adaptado a las exigencias de los pilotos novatos. El objetivo no era buscar titulares, sino aprender el trazado en condiciones de tráfico real y completar el proceso necesario para competir con coches más rápidos.
El resultado llegó el 27 de septiembre de 2025, durante la novena prueba de la Nürburgring Langstrecken-Serie. Verstappen compartió el Ferrari con Chris Lulham y ganó la carrera de cuatro horas en su debut competitivo con un GT3. El equipo completó 28 vueltas y terminó con una ventaja de unos 24 segundos sobre el siguiente Ferrari de la categoría SP9 Pro.
Lo más interesante no fue solo la victoria. La Nordschleife castiga los errores de concentración y obliga a adelantar a coches de ritmos muy diferentes. Para mí, esa carrera demostró que Verstappen no se limitó a aprovechar la velocidad de un Ferrari competitivo, sino que entendió rápidamente cómo administrar una prueba de resistencia.
La preparación de 2026 y el episodio de los neumáticos
En 2026, Verstappen continuó su programa en la NLS con un Mercedes-AMG GT3 gestionado por Winward Racing bajo la estructura Verstappen Racing. En la segunda prueba del campeonato consiguió la pole position y cruzó la meta en primera posición junto a Dani Juncadella y Jules Gounon.
Sin embargo, el triunfo no fue válido en la clasificación oficial. El Mercedes utilizó siete juegos de neumáticos cuando el reglamento permitía seis para ese formato de carrera. La descalificación convirtió una victoria muy convincente en un recordatorio importante: en resistencia, una infracción administrativa puede pesar tanto como un fallo de pilotaje.
Este episodio también ayuda a interpretar sus resultados con más rigor. El ritmo estaba ahí, pero las carreras largas se deciden por un conjunto de detalles. Controlar el consumo, los relevos, el combustible y los límites reglamentarios es tan importante como marcar el tiempo más rápido.
Lee también: Cómo entender un Gran Premio de Fórmula 1 y su estrategia
Por qué el GT3 es tan diferente de un Fórmula 1
- Un GT3 tiene ABS y control de tracción, sistemas que modifican la forma de frenar y acelerar.
- El coche pesa bastante más que un monoplaza y responde de manera distinta en los cambios de dirección.
- La pista se comparte con vehículos mucho más lentos, por lo que el tráfico forma parte de la estrategia.
- El piloto debe cuidar neumáticos y mecánica durante varias horas, no solo atacar durante una vuelta.
- El resultado depende de todo el equipo, incluidos pilotos, ingenieros y paradas en boxes.
Qué ocurrió en las 24 Horas de Nürburgring de 2026
El gran objetivo de Verstappen fue su debut en las 24 Horas de Nürburgring con el Mercedes-AMG GT3 número 3. Compartió el coche con Lucas Auer, Jules Gounon y el español Dani Juncadella, una alineación pensada para combinar velocidad, experiencia y regularidad.
El equipo salió desde la cuarta posición y pronto se convirtió en uno de los protagonistas. Verstappen realizó un doble relevo muy competitivo y colocó el Mercedes en cabeza durante las primeras horas. La organización de las 24 Horas informó de que el coche seguía en posición de ganar cuando faltaban menos de tres horas y media para la bandera a cuadros.
La carrera terminó de forma cruel por un fallo en el eje de transmisión. El coche tuvo que retirarse cuando lideraba, de modo que no llegó a completar su primera participación en la prueba. La victoria fue para el Mercedes de Winward Racing, mientras que el vehículo de Verstappen quedó fuera de la clasificación final.
El abandono no borra su rendimiento. Adelantar de noche, gestionar el tráfico y mantener un ritmo alto durante tantos kilómetros son tareas muy distintas de una carrera convencional de Fórmula 1. La avería sí deja una enseñanza evidente: en Nürburgring, la fiabilidad puede arruinar en minutos el trabajo perfecto de toda una jornada.
¿Está preparado para repetir y buscar la victoria?
Por velocidad pura, Verstappen ya ha dado suficientes pruebas. Ganó en su debut GT3, fue competitivo con el Mercedes y llegó a liderar las 24 Horas. También ha mostrado una actitud poco habitual entre los pilotos de Fórmula 1, porque está dispuesto a empezar desde abajo y cumplir los requisitos específicos de la Nordschleife.
Lo que todavía no puede garantizarse es el resultado final. Una prueba de 24 horas depende del clima, los accidentes ajenos, las neutralizaciones, la estrategia y la resistencia de cada componente. Incluso un piloto extraordinario tiene una influencia limitada cuando comparte coche y cuando la carrera exige recorrer cientos de kilómetros sin margen para un problema mecánico.
Yo no presentaría su aventura alemana como una simple campaña publicitaria. El programa tiene lógica deportiva y encaja con su interés por el karting, los simuladores y las carreras de resistencia. La gran pregunta ya no es si puede ser rápido en Nürburgring, sino si su equipo puede mantener esa velocidad durante toda la carrera.
La lección que deja Verstappen en el Infierno Verde
La trayectoria de Verstappen en Nürburgring reúne un segundo puesto en Fórmula 1, una victoria GT3 y un debut en las 24 Horas marcado por el abandono cuando lideraba. Son resultados distintos y deben analizarse por separado, porque cada trazado y cada reglamento plantean desafíos diferentes.
Para cualquier aficionado al motor, su caso demuestra que el talento de un piloto puede trasladarse entre categorías, pero nunca elimina la importancia de la preparación. En la Nordschleife, la velocidad abre la puerta, mientras que la disciplina, la estrategia y la fiabilidad son las que permiten llegar hasta el final.