Una sola falta deficiente puede ser compatible con el aprobado
- Dos faltas deficientes en circulación abierta implican un resultado no apto.
- Una deficiente y cinco leves también suspenden.
- Con una deficiente, el límite práctico es de cuatro faltas leves.
- Una falta eliminatoria suspende por sí sola.
- En circuito cerrado, una deficiente junto con dos leves ya puede ser suficiente para suspender.
Cuántas faltas deficientes caben en el examen práctico
En el examen de circulación por vías abiertas al tráfico general, como el habitual para el permiso B, se puede cometer una falta deficiente y seguir siendo apto, siempre que no se alcance otra combinación sancionable. Con dos deficientes, el resultado es no apto aunque no haya ninguna falta leve.| Faltas cometidas | Resultado |
|---|---|
| 1 eliminatoria | No apto |
| 2 deficientes | No apto |
| 1 deficiente y 5 leves | No apto |
| 10 leves | No apto |
| 1 deficiente y hasta 4 leves | Puede ser apto |
La DGT recoge estos límites en los criterios de calificación de las pruebas. Por eso, una persona que termina con una deficiente y cuatro leves puede aprobar, mientras que otra con una deficiente y cinco leves suspende. La diferencia parece pequeña, pero el baremo no redondea ni compensa errores entre categorías.
El caso distinto del circuito cerrado
En una prueba específica de maniobras en circuito cerrado el margen es menor. Se declara no apto al aspirante que comete dos faltas deficientes, una deficiente y dos leves, o cuatro leves, además de cualquier falta eliminatoria.Esta diferencia afecta especialmente a algunos permisos de moto y a las pruebas que incluyen maniobras separadas. Si tu examen combina pista y circulación, conviene comprobar en la autoescuela qué parte del baremo se aplica a cada ejercicio, porque no siempre se contabilizan igual.
Qué significa realmente una falta deficiente
Una falta deficiente no es simplemente un error grande ni equivale automáticamente a una falta grave de tráfico. En circulación abierta suele describir una conducta que dificulta notablemente el tráfico, afecta de forma clara a una distancia de seguridad o incumple una señal sin llegar al nivel de peligro propio de una eliminatoria.
La clasificación depende mucho de la situación concreta. El mismo fallo puede ser leve en una calle despejada y convertirse en deficiente o eliminatorio si obliga a otro usuario a frenar, cambiar de trayectoria o realizar una maniobra peligrosa.
Errores que pueden recibir esta calificación
- Mantener una separación lateral insuficiente al adelantar o pasar junto a otro vehículo, especialmente si el otro conductor tiene que corregir su trayectoria.
- Obstaculizar de forma notable una incorporación, una intersección o el paso de otros usuarios.
- Incumplir una señal o una indicación cuando el hecho no genera peligro inmediato, pero sí altera claramente la circulación.
- Entrar en una situación de tráfico con una observación insuficiente y obligar a otro vehículo a modificar su marcha.
No conviene memorizar estos ejemplos como una tabla automática. Mi criterio es fijarse en la consecuencia del error: si alguien tuvo que adaptarse de forma evidente a tu maniobra, la anotación puede subir de leve a deficiente.
Cómo se combinan las faltas deficientes y las leves
Las faltas leves no tienen un valor fijo que se sume como puntos. Funcionan junto con las deficientes mediante unos límites concretos. La combinación que más confunde a los alumnos es la de una deficiente con varias leves.
| Combinación en vías abiertas | ¿Se puede aprobar? |
|---|---|
| 1 deficiente y 0 leves | Sí, si no hay otros motivos |
| 1 deficiente y 4 leves | Sí, en principio |
| 1 deficiente y 5 leves | No |
| 2 deficientes y ninguna leve | No |
| 9 leves y ninguna deficiente | Sí, en principio |
| 10 leves | No |
La expresión “en principio” es importante porque una falta puede quedar registrada con una gravedad distinta si las circunstancias lo justifican. Además, una intervención del profesor sobre los mandos por una situación de peligro puede provocar la suspensión inmediata, aunque el resto del informe parezca favorable.
Dónde aparecen más deficientes y cómo reducirlas
En la práctica, muchas deficientes no nacen de desconocer una norma, sino de ejecutarla demasiado tarde o con poco margen. Yo prestaría especial atención a observación, prioridades, separación y velocidad adaptada, porque esos cuatro aspectos concentran buena parte de los errores que complican el examen.
Observa antes de actuar
Antes de cambiar de carril, incorporarte o girar, no basta con mirar justo cuando comienza la maniobra. Comprueba espejos, ángulo muerto y entorno con tiempo suficiente para decidir sin obligar a los demás a reaccionar. Una señalización correcta ayuda, pero el intermitente no da prioridad.
Deja margen en las maniobras
Al adelantar bicicletas, motocicletas o vehículos estacionados, conserva una separación lateral clara. En cruces y rotondas, evita colocarte de forma que bloquees la trayectoria de otros usuarios. El objetivo no es conducir con miedo, sino demostrar que puedes mantener espacio de seguridad y control.
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No confundas prudencia con circular sin criterio
Ir excesivamente despacio, detenerse cuando no es necesario o esperar demasiado ante una incorporación también puede obstaculizar el tráfico. La conducción de examen debe ser prudente, pero al mismo tiempo decidida y adaptada a las condiciones reales. Cuando tengas visibilidad, prioridad y espacio suficiente, ejecuta la maniobra sin prolongar la duda.
Qué hacer si el informe marca un resultado no apto
Lo primero es revisar el informe completo y separar los errores por gravedad. No es lo mismo suspender por una eliminatoria aislada que acumular deficientes relacionadas con la observación o la posición, porque el plan de preparación debe centrarse en la causa repetida, no solo en el número final.
La DGT permite consultar las faltas anotadas y, si no estás conforme con el informe, presentar una reclamación ante la Jefatura Provincial de Tráfico en el plazo de 15 días hábiles desde el día siguiente a la notificación. Frente a la calificación definitiva existe además el recurso de alzada, con un plazo de un mes.
Para volver a presentarte, no te limites a repetir el examen cuanto antes. Pide a tu profesor que reproduzca las situaciones que provocaron las deficientes y haz varios simulacros completos. La mejora suele llegar cuando corriges la secuencia de observación y decisión, no cuando intentas conducir de forma artificialmente lenta.
La cifra ayuda, pero el error repetido decide tu preparación
En circulación abierta, la respuesta corta es clara: dos faltas deficientes suspenden, mientras que una puede permitir el aprobado si no se combina con cinco leves ni con una falta eliminatoria. En circuito cerrado, el margen puede ser menor, así que el tipo de prueba importa tanto como el permiso solicitado.
Mi recomendación final es leer cada deficiente como una señal de riesgo, no como una simple marca que hay que evitar el día del examen. Si entiendes qué conducta la provocó, corriges la observación, mantienes distancias razonables y actúas con decisión, tendrás muchas más opciones de aprobar y, sobre todo, saldrás del examen con hábitos útiles para conducir después.