Faltas eliminatorias en el examen práctico de conducir

Lucas Pichardo .

6 de julio de 2026

Tabla de aprobados y suspensos en el examen de conducir. Identifica cuáles son las faltas eliminatorias.

Índice

Un STOP mal resuelto, un peatón que tiene que frenar o una intervención del profesor pueden arruinar un examen práctico que iba bien. Para tener claro cuáles son las faltas eliminatorias en el examen de conducir, conviene conocer no solo la lista, sino también qué riesgo detecta el examinador y cómo evitarlo. Aquí explico las situaciones más habituales, la diferencia entre faltas leves y deficientes y una forma práctica de preparar el examen del permiso B.

Una sola falta grave puede convertir el examen en un no apto

  • Una falta eliminatoria basta para obtener un resultado no apto.
  • Saltarse un semáforo rojo, STOP o prioridad está entre los errores más serios.
  • También eliminan los comportamientos que crean un peligro real para peatones, ciclistas u otros vehículos.
  • La pérdida de control, un golpe o la intervención del profesor suelen tener consecuencias inmediatas.
  • El baremo permite aprobar con ciertos errores, pero no con una E, dos deficientes o diez leves.

Una mujer conduce un coche con un instructor y un examinador. El instructor lleva un chaleco DGT. La escena podría ilustrar cuáles son las faltas eliminatorias en el examen de conducir.

Qué significa realmente una falta eliminatoria

La Dirección General de Tráfico considera eliminatoria cualquier conducta que suponga un peligro para la seguridad propia o ajena. También entra en esta categoría el incumplimiento de una señal cuando la infracción está tipificada como grave o muy grave.

En términos prácticos, una falta eliminatoria se anota como una E y basta por sí sola para que el resultado sea no apto. El examinador puede continuar la prueba para completar la valoración o interrumpirla si existe riesgo, pero la calificación ya queda comprometida.

Yo recomiendo no estudiar estas faltas como una colección de trampas. La pregunta útil es otra: ¿he obligado a alguien a frenar, cambiar la trayectoria o asumir un riesgo? Cuando la respuesta es afirmativa, el error puede pasar de deficiente a eliminatorio según la situación concreta.

Las faltas eliminatorias más frecuentes en ciudad

Incumplir un STOP, un semáforo o una prioridad

No detenerse ante un STOP es una de las causas más conocidas de suspenso. La detención debe ser completa y realizarse antes de la línea de detención, del paso de peatones o de la intersección si no existe una marca visible.

Pasar con el semáforo en rojo, ignorar las indicaciones de un agente o incorporarse sin ceder el paso a quien tiene prioridad también puede ser eliminatorio. Con una flecha verde, por ejemplo, el conductor puede avanzar en la dirección indicada, pero sigue obligado a no poner en peligro a los peatones ni a los vehículos que circulen por el carril al que se incorpora.

No ceder el paso a peatones y ciclistas

Un paso de peatones exige anticipación. Si el aspirante llega demasiado rápido, no observa a los lados o continúa cuando una persona ya está cruzando, puede crear una situación de peligro y recibir una falta eliminatoria.

Lo mismo ocurre con los ciclistas que tienen prioridad, especialmente al girar, atravesar un carril bici o realizar un desplazamiento lateral. No basta con mirar el retrovisor central: hay que comprobar los ángulos muertos, que son las zonas que no se ven directamente en los espejos.

Incorporarse o cambiar de carril obligando a frenar

Al incorporarse desde un estacionamiento, un carril de aceleración o una calle lateral, el examinador valora tres cosas: observación, señalización y ejecución. Mirar tarde, entrar de golpe o hacerlo cuando se aproxima otro vehículo puede ser eliminatorio si se le obliga a modificar bruscamente su velocidad o trayectoria.

Un error muy común es poner el intermitente y dar por hecho que eso concede prioridad. No la concede. La señal informa de la intención, pero la maniobra solo se completa cuando existe espacio suficiente y se ha comprobado que nadie resulta perjudicado.

Circular por sentido contrario o invadir zonas peligrosas

Invadir el carril contrario en un giro, un cambio de sentido o una curva con poca visibilidad es una falta especialmente grave. También puede serlo circular parcialmente por el arcén, ocupar un carril indebido o entrar en una zona reservada cuando se obstaculiza a otros usuarios.

En una calle estrecha, yo prefiero que el alumno espere unos segundos antes que forzar el paso. La paciencia aquí no es inseguridad, sino una forma de demostrar control del riesgo y prioridad.

Errores eliminatorios durante maniobras y aparcamientos

Perder el control del vehículo

La pérdida de dominio aparece cuando el aspirante deja de controlar la trayectoria o la velocidad del coche. Puede manifestarse al arrancar en una pendiente, tomar una curva demasiado rápido, invadir la acera o necesitar una corrección brusca del volante.

Un calado aislado del motor no suele ser eliminatorio por sí mismo. La gravedad aumenta cuando el coche se desplaza sin control, se cala en una situación peligrosa o el aspirante no sabe recuperar la marcha con seguridad. Lo importante no es que el motor se pare, sino qué ocurre con el vehículo y con el resto del tráfico.

Subir al bordillo o golpear un obstáculo

Subir al bordillo con una rueda durante una maniobra puede calificarse como eliminatorio, sobre todo si se invade una zona peatonal o se pone en riesgo a alguien. Un roce leve en determinadas maniobras puede valorarse de otra manera, pero golpear con fuerza un vehículo, una señal, una valla o una persona es una falta eliminatoria.

En el estacionamiento, no conviene obsesionarse con dejar el coche perfecto al primer movimiento. Es preferible hacer una corrección limpia, observando alrededor, que acelerar la maniobra y terminar tocando otro vehículo o subiendo la acera.

Dar marcha atrás de forma incorrecta

Recorrer marcha atrás más de 15 metros o invadir un cruce para incorporarse puede ser eliminatorio cuando se obstaculiza la circulación. La marcha atrás debe limitarse al espacio imprescindible y realizarse con observación continua, no solo mirando la cámara o los sensores.

Los asistentes de aparcamiento ayudan, pero no sustituyen la responsabilidad del conductor. La DGT distingue entre una ayuda que informa y un sistema que toma el control total de la maniobra, algo que no debe confundirse durante el examen.

Lee también: ¿Cuánto tiempo hay que llevar la L de conductor novel?

Provocar una maniobra evasiva o necesitar ayuda

Si otro usuario tiene que frenar bruscamente, apartarse o cambiar de trayectoria para evitar al vehículo de examen, existe un riesgo cierto y relevante. Esa reacción evasiva puede convertir el error en eliminatorio aunque finalmente no haya accidente.

También suspende la intervención directa del profesor sobre los mandos, ya sea con el volante, los pedales o cualquier otro control. En motocicleta, una caída imputable al aspirante o la pérdida de dominio repetida tiene la misma consideración de máxima gravedad.

Velocidad, distancia y adelantamientos que pueden acabar en suspenso

Superar en más de 30 km/h la velocidad genérica establecida aparece como falta eliminatoria en los criterios de calificación. Sin embargo, no hace falta superar ese límite para cometer un error grave: circular demasiado rápido con lluvia, poca visibilidad, peatones cerca o una curva cerrada también puede crear peligro.

El extremo contrario tampoco es seguro. Conducir de forma anormalmente lenta, sin causa justificada y obstaculizando al tráfico puede ser deficiente o eliminatorio según la persistencia, la vía y la reacción de los demás. El examinador espera una velocidad adaptada, no una cifra mantenida de manera rígida.

Reducir demasiado la distancia con un peatón, un ciclista, una motocicleta o un vehículo puede ser eliminatorio cuando el margen lateral resulta claramente peligroso. Al adelantar, además, hay que elegir un lugar permitido, observar antes de desplazarse y regresar al carril derecho sin cortar la trayectoria de nadie.

Adelantar en una intersección sin visibilidad lateral suficiente, en un paso de peatones, en un paso a nivel o en un túnel con un solo carril para el sentido propio puede acabar en una falta eliminatoria. Si no hay visibilidad, espacio y diferencia de velocidad suficiente, la maniobra no debe iniciarse.

Cómo se diferencia una falta leve de una eliminatoria

El mismo gesto puede recibir una calificación distinta según sus consecuencias. Señalizar tarde, por ejemplo, puede ser leve si nadie resulta afectado, pero subir de gravedad si otro conductor interpreta mal la maniobra o tiene que modificar su trayectoria.

Tipo de falta Qué refleja Cuándo puede suspender
Leve Incumplimiento menor o manejo incorrecto sin peligro ni obstáculo relevante. Con 10 faltas leves.
Deficiente Obstaculización notable, mala distancia de seguridad o error de mayor entidad. Con 2 deficientes, o con 1 deficiente y 5 leves.
Eliminatoria Peligro real, pérdida de control o incumplimiento grave de señales. Con 1 sola falta.
Este baremo explica por qué una persona puede cometer varios pequeños errores y aprobar, mientras que otra suspende después de una sola decisión peligrosa. El examen no mide la perfección absoluta, sino la capacidad de conducir sin generar situaciones de riesgo.

Qué hacer para reducir el riesgo el día del examen

Antes de presentarme a una prueba práctica, concentraría el entrenamiento en las situaciones que más decisiones exigen, no en repetir vueltas sin un objetivo concreto. Practicaría incorporaciones, pasos de peatones, glorietas, cambios de carril, STOP y aparcamientos con tráfico real y diferentes condiciones de visibilidad.

  • Observa antes de señalizar cuando la maniobra pueda afectar a otro usuario.
  • Haz una comprobación de espejos y ángulo muerto antes de desplazarte lateralmente.
  • Ante un STOP, busca una detención completa y no una simple reducción de velocidad.
  • En una glorieta, entra solo cuando puedas hacerlo sin obligar a frenar a quien ya circula dentro.
  • Si una indicación del examinador no está clara, pide que la repita sin realizar una maniobra precipitada.
  • Si cometes un error leve, continúa conduciendo con calma y no intentes compensarlo con decisiones arriesgadas.

La duración mínima de circulación para el permiso B es de 25 minutos, dentro de una prueba que suele tener una duración total de 30 minutos al incluir preparativos, maniobras y comunicación del resultado. Eso significa que no hay que correr para demostrar soltura: hay tiempo suficiente para observar, decidir y ejecutar correctamente.

La mejor forma de llegar al práctico sin jugarse el aprobado

Las faltas eliminatorias no se evitan memorizando una lista interminable, sino aprendiendo a reconocer el peligro unos segundos antes. Mi regla es sencilla: si una maniobra puede sorprender, frenar o desviar a otra persona, todavía no es el momento de hacerla.

Un examen puede incluir tráfico denso, peatones distraídos, bicicletas, lluvia o instrucciones inesperadas. Quien mantiene la observación, respeta las prioridades y conserva el control del vehículo tiene muchas más opciones de obtener el apto, incluso aunque cometa algún error leve durante el recorrido.

Este artículo tiene un carácter exclusivamente informativo y educativo. El material se ha elaborado con el apoyo de modernas herramientas analíticas y lingüísticas (IA). Antes de tomar una decisión, consulte a un experto.

Preguntas frecuentes

Saltarse un STOP, un semáforo rojo o una prioridad puede ser eliminatorio, al igual que poner en peligro a peatones, ciclistas u otros vehículos. También lo son perder el control, golpear un obstáculo o necesitar la intervención directa del profesor.
Puede ser eliminatorio si se realiza sin observar, señalizar y ejecutar correctamente, y obliga a otro usuario a frenar bruscamente o cambiar su trayectoria. Poner el intermitente no concede prioridad ni sustituye la comprobación del espacio y los ángulos muertos.
El baremo permite aprobar con menos de 10 faltas leves, menos de 2 deficientes y sin combinaciones de 1 deficiente y 5 leves. Una sola falta eliminatoria basta para obtener un resultado no apto.
Recorrer marcha atrás más de 15 metros o invadir un cruce para incorporarse puede ser eliminatorio cuando se obstaculiza la circulación. La maniobra debe limitarse al espacio imprescindible y realizarse con observación continua.
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Autor Lucas Pichardo
Lucas Pichardo
Mi nombre es Lucas Pichardo y mi trayectoria en el mundo del motor, la movilidad y la tecnología automoción suma ya 8 años. Desde siempre me ha fascinado la evolución constante de los vehículos y cómo la tecnología redefine nuestra forma de desplazarnos. En recuperacionesydesguacepuentedelduque.es, mi objetivo es desgranar estas innovaciones, desde los componentes más técnicos hasta las últimas tendencias en sostenibilidad y conectividad, siempre buscando ofrecer información clara y útil. Me esfuerzo por investigar a fondo cada tema, contrastar datos y presentar conceptos complejos de manera accesible, para que cada lector pueda comprender mejor el presente y el futuro de la automoción.
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